La casa de alta joyería Oridiam era percibida prácticamente como una marca blanca, dentro de El Corte Inglés. Nos pidieron crear una identidad desde cero. Lo único que no querían cambiar era su nombre.
Para diferenciarnos del resto de marcas, decidimos hablar de “belleza inteligente” y aportar a la comunicación algo más que fotos de joyas bonitas. Asociamos a la marca el concepto de “proporción áurea” y su símbolo, phi, se convirtió en parte del logo y el motivo de toda una colección.